Fuente: IPaAcuicultura, Vigo
España - Manuel Barange, director de la División de Pesca y Acuicultura de FAO, expone el "futuro brillante" de la acuicultura
Manuel Barange durante la conferencia inaugural en el XXCNA Foto: CNA
miércoles 3 de junio de 2026
España - Manuel Barange, director de la División de Pesca y Acuicultura de FAO, expone el "futuro brillante" de la acuicultura
XX Congreso Nacional de Acuicultura
Durante la jornada inaugural, el director de Pesca y Acuicultura de FAO perfila un escenario optimista para el crecimiento de la acuicultura no exento de retos
02 junio 2026
IPaAcuicultura, Vigo
https://www.ipacuicultura.com/noticia-74791-seccion-Eventos
“La acuicultura tiene un futuro brillante y, por supuesto muchísimos retos, lo saben. No va a ser fácil, pero los beneficios serán infinitamente mayores”. Son palabras de Manuel Barange, director de la División de Pesca y Acuicutura de FAO en el marco del XX Congreso Nacional de Acuicultura que se celebra en Vigo hasta el jueves 4 de junio bajo el lema “Vigo 2026: Regreso a los orígenes”.
¿En qué sustenta ese futuro brillante anunciado por Manuel Barange que despertó preguntas incuso en el mismo ministro de Agruicultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas? En el crecimiento de la acuicultura, en su sistema de producción, y en un aumento del consumo de productos pesqueros. En su análisis, Manuel Barange adelantó un dato referente a 2023 y que saldrá a la luz en la próxima presentación del informe Sofía: la producción de la acuicultura ya ha superado a la de la pesca y, por primera vez, ha roto la barrera de los 100 millones de toneladas, “concretamente 103 millones de toneladas”. Combinando la pesca y la acuicultura tenemos que casi 170 millones de toneladas se destinan a consumo humano.
Asimismo, Barange desmintió la idea de que la acuicultura perjudica a la pesca en el sentido de desbancar el producto pesquero destinado a consumo humano, ya que “el aumento de la producción acuícola no ha aumentado el volumen de pescado capturado para la industria de la reducción”, señaló; y si bien reconoció que a nivel local sí puede existir este conflicto, este no se produce a nivel global.
“El aumento de la producción acuícola no ha aumentado el volumen de pescado capturado para la industria de la reducción”
Como comienzo de su exposición, el director de la División de Pesca y Acuicultura de FAO quiso recordar que cuando se constituyó la Organización, el 16 de octubre de 1945, el 65 % de la población del planeta “vivía en condiciones de pobreza absoluta y de desnutrición, con menos de 1,95 dólares al día”. En este sentido indicó que es un dato que no ha de olvidarse; al contrario, es un dato a tener presente y trasladar a las generaciones actuales. Pero matizó que aunque la tendencia es una reducción de la población que sufre hambre, lo cierto es casi el 10% de la población sigue viviendo en situación de pobreza y, en el caso de África, se acentúa, con 200 millones de personas en 2015 sufriendo hambre frente a los 300 millones actuales. “Si esto no llama la atención de todos, no sé qué lo hará”, denunció Barange que, a partir de este punto, puso en valor la acuicultura como uno de los sistemas alimentarios que más puede ofrecer a la salud y a la seguridad alimentaria. Además, es un sistema alimentario eficiente, de baja huella de carbono, sostenible y con un producto beneficioso desde el punto de vista nutricional y de la salud.
Sin embargo, el crecimiento de la acuicultura no es uniforme. En África, en América Latina y en Asia, la acuicultura aumenta año tras año. Enfrente, el retroceso de la producción en América del Norte (EE.UU. y Canadá) y Europa con un 0,9 % y un 2,3 % menos, respectivamente. En este sentido, Manuel Barange planteó un paralelismo con la pesca europea y constató que la producción pesquera también se reduce año tras año, por lo que la UE es cada vez más dependiente de las importaciones y decrece su autonomía alimentaria.
El dato más sorprendente expuesto por Manuel Barange fue el relativo al consumo, ya que los sistemas alimentarios han de cubrir la demanda derivada tanto del aumento poblacional como del incremento del consumo. “En la actualidad consumimos una media de 21 kilogramos de pescado por persona al año”, explicó. “¿Cuánto ha de crecer el sector para mantener ese consumo por persona hasta el año 2050?”, se preguntó. La respuesta es de un 22 % a nivel global, pero del 75 % en el continente africano donde el consumo actual es de 9,8 kilos por persona al año. “Ahí es donde nace la visión de la transformación azul, que tiene varios objetivos, siendo el más importante asegurar la intensificación o expansión de la acuicultura sostenible para satisfacer el crecimiento de la demanda”.
En este contexto, las oportunidades de sector acuícola son evidentes, mencionó, matizando, en primer lugar, que el consumo de alimentos acuáticos ya está creciendo a una tasa doble que la tasa de crecimiento de la producción humana. “El 75 % del crecimiento de la producción en la próxima década la va a venir de la acuicultura”, y recordó que es un sector en el que la innovación es constante –salvo en China donde la innovación es “impresionante”, matizó-. Y esa innovación hay que llevarla a otros países, a otros lugares.
LOS GRANDES RETOS
No obstante, el camino no es llano, también hay retos. Para abordar los retos, Manuel Barange clasificó los países en tres categorías puesto que no todos enfrentan las mismas problemáticas. Así, en aquellos donde la acuicultura ya está bien establecida, el objetivo es intensificar la producción, con tecnología más innovadora, mejoras en los alimentos, mejoras genéticas e intensificación de la genética de las especies cultivadas, limitar los impactos ambientales, mejorar los protocolos de bioseguridad, integrar el cambio climático y desarrollar los mercados.
En el caso de los países donde la acuicultura no está desarrollada, la estrategia es lograr la expansión, estableciendo marcos regulatorios, incentivos gubernamentales, facilitar la transferencia de tecnologías y desarrollar la capacidad en esos países, mejorar el control de enfermedades, desarrollar las cadenas de valor e involucrar al sector privado.
"Hay que tomar esas narrativas, comunicarlas bien, de manera efectiva y con claridad, lo bueno y lo malo”
En el tercer grupo de países, aquellos en los que la acuicultura está desarrollada pero estancada, léase Europa y América del Norte, el primer reto es la información y la comunicación. Hay que dar un cambio a la narrativa ambiental y de sostenibilidad que no están definidas por el sector, sino “por aquellos fuera del sector”, denunció y recordó que “no hemos hecho un buen trabajo. Hay que tomar esas narrativas, comunicarlas bien, de manera efectiva y con claridad, lo bueno y lo malo”. Además, defendió que el sector acuícola participe activamente en las mesas de decisión; hay que equilibrar los marcos regulatorios y, en este sentido, recordó que toda industria alimentaria tiene impactos, “unos más fáciles que gestionar que otros”, pero produce alimentos.
Por último, Manuel Barange puso en valor la reciente Guía publicada por FAO y la GISA, Global Sustainable Agriculture Advancement Partnership, una asociación informal de instituciones expertas en acuicultura que ofrecen su conocimiento a la FAO.
Con este escenario presente, el director de FAO puso sobre la mesa ese “futuro brillante” de la acuicultura, una proyección realizada en colaboración con la OCDE para 2034 y 2050 en la que, según ha explicado a Ipacuicultura, no se han teniendo en cuenta los posibles impactos de la actual situación geopolítica ya que estos, en un contexto global, son mínimos.
De las proyecciones estimadas en 2020, el escenario más optimista apuntaba que en 2050 la acuicultura alcanzaría los 160 millones de toneladas; pero con los datos actuales ya en 2034 se lograrían los 118 millones de toneladas. ¿Exceso de optimismo? Manuel Barange indica que “hay quienes son aun más ambiciosos. Hace apenas unas semanas el Banco Mundial publicó un informe en el que dicen que para 2050 la producción será entre 159 millones de toneladas y 257 millones de toneladas”.
Este crecimiento viene acompañado de un crecimiento en el consumo que, según los datos que maneja FAO en su estrategia de transformación azul, será en 2050 de 25,5 kilos por persona al año, un 25 % más que ahora. El 70 % de esa demanda la cubrirá la acuicultura”, concluyó, y “eso es importantísimo porque relaja la presión sobre otros sistemas alimentarios que tienen muchos problemas”.
Merecido homenaje
Reconocimiento CNA a Manuel BarangeFoto: CNA
Durante la jornada inaugural del Congreso Nacional de Acuicultura, 2026, se concedió el I Galardón Internacional CNA-SEA que por unanimidad se otorgó a Manuel Barange. A la hora de recoger el galardón, Barange hizo alusión al lema del encuentro “Retornar al origen” y recordó que su origen es la ciencia y que en la ciencia está el origen.








