Fuente: IPaAcuicultura, Vigo

España - Burocracia, legislaciones que colisionan, falta de planes de ordenación e insuficiente licencia social entre los frenos a nuevos proyectos en acuicultura en España

miércoles 3 de junio de 2026

España - Burocracia, legislaciones que colisionan, falta de planes de ordenación e insuficiente licencia social entre los frenos a nuevos proyectos en acuicultura en España

El CNA aborda la problemática de las dificultades de poner en marcha proyectos de acuicultura en nuestro país

03 junio 2026
IPaAcuicultura, Vigo
https://www.ipacuicultura.com/noticia-74796-seccion-Eventos

“Es una tortura desarrollar proyectos acuícolas en España. Los periodos para la obtención de una licencia, desde que un empresario o un grupo de empresas empieza plantearse crear una instalación acuícola en España, hasta que lo pueda hacer efectivo -si lo llega a hacer efectivo-, no suele ser inferior, de media, a cinco años. Eso no ocurre en Portugal que, con la misma normativa europea, los plazos son mucho más cortos”. Así lo señaló este martes el presidente y director del Cluster de Acuicultura -Centro Tecnológico del Clúster de Acuicultura (CETGA) Santiago Cabaleiro en la mesa “Necesidades legales y de investigación del Sector Piscicultor” desarrollada en el XX Congreso Nacional de Acuicultura al ponerse sobre la mesa el porqué en nuestro país un proyecto acuícola tarda tanto sen salir adelante, si finalmente lo hace.

“La recomendación a nuestros políticos es que se realice un benchmarking, esto es, que se compare qué se hace bien en el país vecino, qué hacemos mal nosotros, donde están los gap, donde están las deficiencias y qué problemas de regulaciones tenemos, porque está claro que no es un problema de que Europa diga que no se puede hacer, o que Europa ponga limitaciones, o que Europa tenga una normativa de determinado tipo: es un problema real de nuestra estructura burocrática, que va desde el Estado, pasando por las comunidades autónomas, llegando a los ayuntamientos; y luego, a partir de ahí, en la costa, ya empiezan a integrarse otros muchos agentes también del Estado, de las autonomías y de los ayuntamientos. Por lo tanto, eso es un problema real: un problema de burocracia”. Que seguramente, añadía, “no se circunscriba a la acuicultura, pero en nuestro caso en particular es un problema muy serio”. Hablaba también Cabaleiro de legislaciones que colisionan, al tiempo que reconocía que que a día de hoy no es un problema fácil de resolver “porque los políticos tendrían que desmontar parte de todo el entramado legislativo burocrático con todo lo que ello implica”.

Coincidía con Santiago Cabaleiro, Diego Mendiola, director de Innovación de Caviar Pirinea, que recordaba que, las granjas puestas en marcha en los últimos diez años han sido casi todas a través de la reutilización de otras que estaban en desuso; y no por la creación de nuevas instalaciones en nuevos espacios bien planificados, como sería deseable.

Al por qué se están retrasando tantos los proyectos, apuntaba también Mendiola el complejo marco administrativo “que no ayuda ni en la certeza ni en la previsión ni en la seguridad” de los inversores a la hora de querer producir. “Falta predictibilidad y falta certeza e incluso en algunos casos falta hasta transparencia con las administraciones públicas”, añadía.

La falta una planificación y ordenación fue otro de los factores mencionados por el director de Innovación de Caviar Pirinea “no todas las administraciones públicas regionales tienen planes de ordenación de la acuicultura”; planes idealmente trabajados con las empresas privadas y los agentes de desarrollo para determinar emplazamientos que van a poder ser utilizados para acuicultura con mapas rojos, mapas verdes y mapas amarillos”. Lamentaba también Mendiola la falta de uniformidad administrativa entre comunidades autónomas. “Hay comunidades autónomas que ni siquiera tienen articulado el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA) ¿Cómo puede ser que haya regiones donde no hayan fondos de inversión estructurales europeos en las administraciones públicas regionales para el fomento de la acuicultura?”.

Al problema de la pesada y dilatada tramitación en la concesión de licencias, añadía Mendiola la licencia social. “Creo que una combinación entre la simplificación administrativa y la licencia social es lo que hace que no salgan proyectos de acuicultura adelante. Si en España la acuicultura tuviera una mejor percepción social, si estuviera mejor vista, muchas de las inversiones y muchas de las decisiones políticas, tramitaciones, planificaciones, etc, irían a mejor. Debemos trabajar un poco en esas dos líneas”, advertía.

Como soluciones técnicas, también se puso sobre la mesa las ventanillas únicas para la tramitación de licencias, que tampoco se han generalizado y no en todas partes funcionan del modo que sería deseable. Así como las esperanzas puestas en los paquetes de simplificación Ómnibus de la UE, que tienen como objetivo principal simplificar la carga administrativa y los requisitos a cumplir por las empresas dentro de una agenda más amplia de simplificación que busca equilibrar las exigencias regulatorias con la necesidad de mantener la competitividad de las empresas europeas “que podría ser una posible solución más allá de las ventanillas únicas que ya conocemos”.

BIENESTAR ANIMAL
Ante la previsión de una legislación en materia de bienestar en el ámbito de la acuicultura se expuso en esta mesa que todavía se hace necesario identificar lo que es el bienestar para cada una de las diferentes especies, ya que cada una se comporta de manera diferente. “Tenemos que aprender a cómo manejar las diferentes especies buscando indicadores de bienestar que todavía están en desarrollo. Es necesario investigar mucho más. Los sentimientos no pueden ir por delante del conocimiento, porque es un mal encaje”, indicaba el director del CETGA.

Se puso de manifiesto también que para las empresas españolas el bienestar más que una preocupación es un ocupación del día día “Es el parámetro central de nuestra actividad. Es la base de todo. Si se mueren los animales o están a disgusto, no crecen, no se obtienen animales en cantidad, calidad y no se va a a poder responder al mercado. El elemento bienestar animal está muy presente desde el inicio de la acuicultura española, que ha demostrado la viabilidad de un sector que a día de hoy produce 300 000 toneladas, indicaba Diego Mendiola. “Es necesario ocuparnos del bienestar animal, pero también hacerlo en su justa medida porque hay otros retos que están acechando”, concluía.