Fuente: Reuters, Buenos Aires
Argentina - Preocupación por la flota pesquera china frente a la costa argentina
jueves 14 de mayo de 2026
Argentina - Preocupación por la flota pesquera china frente a la costa argentina
Pekín lleva años enviando su flota pesquera de calamares a las costas de Argentina. Últimamente, la presencia de estos barcos ha generado preocupación por la sobrepesca y la posible vigilancia.
Por Leila Miller, Adolfo Arranz, Farah Master y Han Huang
13 Mayo, 2026
Reuters, Buenos Aires
https://www.reuters.com/graphics/CHINA-ARGENTINA/FISHING/gkplkejbqvb/es/
En una apacible noche de enero, la radio de un buque de la Prefectura Naval Argentina captó una transmisión distorsionada en mandarín proveniente de embarcaciones cercanas.
Formaban parte de los aproximadamente 200 buques pesqueros chinos que pasan meses al año cerca de las aguas del país sudamericano, pescando para abastecer principalmente el mercado de calamares más grande del mundo.
Visto desde el espacio
La NASA pudo capturar la flota el 17 de enero de 2026 a través de su servicio “Black Marble”, que proporciona imágenes nocturnas de alta resolución de la Tierra, sin nubes.
Mapa oscuro del sur de Sudamérica que muestra Argentina y Chile. Una zona rayada en el Atlántico Sur señala la distribución del calamar Illex argentinus, con agrupaciones brillantes que representan una flota pesquera de calamar cerca de los límites de la ZEE y de las Islas Malvinas.
El tamaño de la flota ha aumentado casi un 50% en la última década. Durante ese tiempo, Argentina ha reforzado su vigilancia para garantizar que la flota no pesque en la zona económica exclusiva, o ZEE, donde el país controla todos los recursos marítimos.
Sin embargo, persisten los temores a la sobrepesca en las inmediaciones de las aguas argentinas, así como las sospechas de recopilación de inteligencia, que también eran compartidas por Washington, según entrevistas con cuatro exfuncionarios y funcionarios actuales de Argentina y cuatro de Estados Unidos.
Los esfuerzos de Washington por destacar la sobrepesca mundial de buques con bandera china se remontan a finales de la década de 2010, cuando la primera administración de Donald Trump comenzó a enfatizar la rivalidad estratégica de Estados Unidos con Pekín.
Trump, quien el año pasado otorgó un rescate económico de 20.000 millones de dólares al Gobierno del líder argentino Javier Milei, ha declarado desde entonces que el “dominio” de Estados Unidos sobre el hemisferio occidental es un objetivo clave de su administración.
Esto ha generado tensiones entre Washington y China, que en los últimos 20 años ha invertido fuertemente en América Latina, incluyendo Argentina. Pekín ha desarrollado el sector petrolero de Venezuela, construido instalaciones portuarias en Brasil y Perú e instalado una estación de observación espacial militar en Argentina, lo que ha atraído la atención de Estados Unidos.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de China declaró en un comunicado, en respuesta a las preguntas de Reuters, que las sospechas de recopilación de inteligencia en torno a la flota pesquera eran “pura especulación carente de fundamento fáctico”.
“China es una nación pesquera responsable que aplica estrictamente la normativa en sus actividades de pesca de altura y participa en una cooperación pesquera mutuamente beneficiosa con los países pertinentes, de conformidad con el derecho internacional”, declaró el ministerio.
Estados Unidos ha ayudado a Argentina a patrullar mejor sus aguas para protegerse contra la pesca ilegal, incluyendo la aprobación de la compra de aviones de vigilancia marítima P-3C Orion, de origen estadounidense.
Fotografía nocturna desde el interior oscuro de un buque patrullero, donde una integrante de la Prefectura Naval Argentina observa con binoculares las luces de embarcaciones pesqueras en el Atlántico Sur. La escena muestra ventanas iluminadas por el resplandor exterior y una leyenda que identifica a Ludmila Lugo a bordo del patrullero Azopardo, fuera de la zona económica exclusiva de Argentina.
Argentina sospechaba que algunos barcos pesqueros chinos estaban equipados con antenas incompatibles con las actividades pesqueras, declaró Marcelo Rozas Garay, quien fue viceministro de Defensa en 2025.
“Se cree que en realidad lo que buscaban es información o interceptar comunicación”, dijo, sin dar detalles sobre las antenas.
Buenos Aires y Washington también han discutido sobre buques chinos que Argentina observó moviéndose de maneras que indican que podrían estar cartografiando la plataforma continental en busca de recursos submarinos, dijo Juan Battaleme, secretario de Defensa para Asuntos Internacionales de Defensa del país austral bajo Milei hasta diciembre de 2025.
Según el derecho internacional, solo Argentina puede explorar y explotar los recursos de su plataforma continental.
Washington estaba preocupado de la posibilidad de que China estuviera utilizando su flota para establecer una presencia regional y poner a prueba la capacidad de Argentina para controlar sus aguas en el Atlántico Sur, que ofrece acceso a la Antártida y otros pasos marítimos clave, dijo uno de los exfuncionarios estadounidenses, que habló bajo condición de anonimato.
Las personas entrevistadas para este artículo no aportaron pruebas que respaldaran sus sospechas.
Una revisión de Reuters de los movimientos marítimos entre enero de 2025 y marzo de 2026, realizada mediante una plataforma de seguimiento de buques desarrollada por la empresa neozelandesa Starboard Maritime Intelligence, no encontró pruebas de que embarcaciones con bandera china participaran en actividades masivas de cartografía del lecho marino en torno a Argentina durante ese período. Los datos de la empresa no descartaban que dicha actividad se hubiera producido a menor escala.
Sin embargo, los datos de la empresa no descartaron la posibilidad de que se realizara dicha actividad a menor escala.
De acuerdo con Battaleme, las autoridades argentinas notificaron a Pekín cuando detectaron incidentes que podrían indicar posible cartografía del lecho marino. No proporcionó detalles sobre los episodios.
Battaleme señaló que los funcionarios chinos respondieron con excusas “ambiguas” sobre por qué se había alterado la trayectoria de la embarcación.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de China no respondió en su comunicado a la pregunta sobre sus interacciones con funcionarios argentinos. El Ministerio de Defensa y la Guardia Costera de Argentina no respondieron a las solicitudes de comentarios.
Un portavoz del Departamento de Defensa de Estados Unidos no quiso comentar los detalles de los intercambios diplomáticos o de inteligencia privados con Buenos Aires, pero dijo que Washington “considera a Argentina un líder clave en la seguridad regional”.
El Pentágono está preocupado por las actividades que “ponen en entredicho la capacidad de las naciones soberanas para gestionar sus propias aguas” y “es consciente de las preocupaciones mundiales con respecto al doble uso que se da a ciertas flotas pesqueras de alta mar”, dijo el portavoz.
FLOTA MASIVA
Los temores mundiales sobre la sobrepesca tienen su origen en el tamaño de la flota pesquera china de alta mar, fuertemente subvencionada y la más grande del mundo.
Se observan embarcaciones dedicadas a la pesca de calamar operando fuera de la zona económica exclusiva de Argentina.
El centro de estudios ODI Global, con sede en Londres, ha afirmado que la flota china supera los 16.000 buques, mientras que el Gobierno chino declaró en 2023 que estaba compuesta por unos 2.500 barcos.
Según afirmó el año pasado la organización sin fines de lucro Oceana, con sede en Estados Unidos, aproximadamente la mitad de toda la actividad pesquera mundial visible puede atribuirse a Pekín.
Gráfico de líneas sobre fondo oscuro que muestra las principales flotas pesqueras extranjeras que operan en las proximidades de la ZEE de Argentina entre 2016 y 2026. China aparece muy por encima del resto: pasa de unas 150 embarcaciones en 2016 a un pico de alrededor de 340 en 2021, baja a cerca de 290 en 2025 y a unas 230 en 2026. Corea del Sur, Vanuatu y España se mantienen en niveles mucho más bajos, por debajo de unas 40 embarcaciones durante todo el período. Fuente: Prefectura Naval Argentina.
Las flotas chinas se expandieron por todo el mundo, en gran medida después de que Pekín sobrepescara y agotara las poblaciones de peces en sus aguas costeras.
En el Mar de la China Meridional, dichas flotas incluyen unidades de milicias cuyos miembros son pescadores a tiempo completo, pero que también pueden ser movilizados por Pekín para apoyar tareas de seguridad, según Collin Koh, experto en seguridad de la Escuela de Estudios Internacionales S. Rajaratnam, de Singapur.
Gregory Poling, experto en seguridad marítima del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, afirmó no haber visto ninguna evidencia de actividades sistemáticas de milicias en la flota china frente a las costas de América Latina.
Según afirmó, China no ha reconocido públicamente la existencia de embarcaciones comerciales en su armada.
Sin embargo, los funcionarios estadounidenses que estudian la presencia china frente a las costas de Argentina se han preguntado si estos barcos tuvieron algún papel en la recopilación de inteligencia para los chinos, según declaró Jana Nelson, una alta funcionaria del Pentágono para la región en la administración Biden, quien dijo que no sabía si se había llegado a una conclusión.
La flota está situada cerca de aguas de vital importancia estratégica: los portaaviones estadounidenses transitan ocasionalmente por el estrecho de Magallanes, que conecta los océanos Atlántico y Pacífico y ofrece una alternativa al canal de Panamá.
A pesar de la amistad de Milei con Trump y sus declaraciones anteriores sobre la supuesta invasión de aguas argentinas por pescadores ilegales, su Gobierno se ha abstenido de mencionar directamente a China al hablar de la flota extranjera.
Si bien la mayoría de estos barcos son de bandera china, otros países también operan embarcaciones pesqueras en la zona.
A diferencia de Washington, Argentina no mantiene una rivalidad estratégica con China, afirmó Battaleme. Pekín fue el segundo socio comercial más importante de Argentina en marzo y compró exportaciones clave como soja y carne vacuna.
Además, se ha convertido en un importante inversionista, canalizando capital hacia sectores que van desde el litio hasta las energías renovables y los proyectos de infraestructura.
No obstante, a Argentina le interesa saber si China está recabando información de inteligencia utilizando la flota, afirmó Battaleme. “En ese sentido, los intereses norteamericanos y los nuestros coincidieron”, dijo.
“FACTOR SORPRESA”
Gran parte de la pesca de calamar cerca de Argentina se realiza de noche, cuando los barcos utilizan haces de luz para atraer al calamar Illex, que migra hacia alta mar. Durante el día, los arrastreros también utilizan redes para capturar otras especies.
Anatomía de un barco chino de pesca de calamar
Las luces brillantes son una de las características más importantes de las embarcaciones de pesca con señuelos, ya que atraen a los calamares por la noche. Cada bombilla puede alcanzar una potencia de hasta 4000 vatios.
Una vez que la luz submarina se eleva hasta unos 100 metros, se encienden las luces principales de cubierta de la embarcación para iluminar intensamente el área alrededor del barco.
Las líneas de pesca que cuelgan de casi todos los lados de la embarcación están automatizadas. Esto permite que el señuelo, que imita a su presa por su forma alargada y sus movimientos rápidos, se desplace velozmente por el agua. El calamar atacará instintivamente, sujetando el señuelo con sus tentáculos y quedándose atrapado.
Estas embarcaciones suelen empezar a pescar justo después del anochecer y continuar hasta el amanecer. Los barcos de pesca de calamar con señuelos cuentan con luces superiores que iluminan el agua y atraen a los calamares.
Infografía sobre fondo negro que muestra una línea de pesca vertical con varios señuelos luminosos rosados, llamados jigs, utilizados para capturar calamares. Las anotaciones indican que cada señuelo suele medir entre 6,5 y 12 cm, contiene una cápsula luminosa para atraer calamares y tiene un aro de púas rectas y afiladas que engancha los tentáculos del calamar al atacar. También se señala el sedal y la colocación de varios señuelos en una misma línea de pesca.
Argentina ha elevado sus reservas sobre la sobrepesca en conversaciones con Pekín y otros gobiernos, con la esperanza de llegar a un acuerdo para proteger las especies marinas.
“Se está pescando de manera salvaje en esta zona”, afirmó Marcela Ivanovic, especialista en calamares del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero de Argentina.
En enero, Reuters estuvo a bordo de la Prefectura Naval Argentina Azopardo mientras navegaba más allá de la zona económica exclusiva del país, hacia las luces brillantes de los barcos calamareros de la flota.
Una pantalla de radar a bordo mostraba una línea roja que señalaba el límite de la ZEE, mientras que cientos de triángulos verdes que representaban embarcaciones extranjeras se agrupaban en el exterior.
Vitor Stefan Franco, miembro de la Prefectura Naval Argentina, monitorea embarcaciones de pesca de calamar en una pantalla de radar a bordo del buque patrullero Azopardo (GC-25), fuera de la zona económica exclusiva de Argentina, en el Océano Atlántico Sur, el 18 de enero de 2026. REUTERS/Agustín Marcarian
“La idea es generar el factor sorpresa”, dijo el oficial auxiliar de la prefectura Bruno Cian. “Para ver quién está cometiendo la infracción”.
En 2016, Argentina hundió un arrastrero chino que, según afirmó, pescaba ilegalmente.
Pero las inversiones en vigilancia marítima significan que los días de persecuciones en alta mar, donde la prefectura disparaba tiros de advertencia e intentaba capturar barcos que pescaban ilegalmente, han quedado prácticamente atrás.
Según datos de la prefectura, entre 2021 y 2025 solo se registraron cuatro incidentes de presunta pesca ilegal en la ZEE por parte de embarcaciones extranjeras.
“Ahora estamos seguros de que los chinos saben que tenemos la capacidad de vigilarlos”, dijo Battaleme.








